domingo, 18 de julio de 2010

Rincones del Atlántico: Territorio y compromiso

Por su interés publicamos este magnífico artículo de Faustino García Márquez.

http://www.canariasahora.com/opinion/5931/

Hace 50 ó 60 años, en una época que mis irrespetuosos nietos ubican más o menos en el Jurásico Superior, la ropa tenía la condenada manía de encoger al lavarla. Y había que lavarla muchas veces, no solo porque entonces el mundo estaba lleno de tierra y barro y matos y bichos y otras cosas maravillosamente sucias, sino porque esa ropa tenían que heredarla, entre amulamientos y rezongos, nuestros hermanos menores. Para contrarrestar la merma, nos la compraban bien grande, y los primeros meses íbamos flotando dentro de nuestras camisas de popelín y teníamos que apretarnos el cinturón hasta la asfixia para evitar imprevistos deslizamientos pantaloneros. Lo que no sabíamos entonces es que el mundo, nuestro mundo, también encogía, y que ese mundo también tenían que heredarlo nuestros nietos y los nietos de nuestros nietos.

La isla

No sabíamos que el inmenso territorio de nuestra infancia y juventud, que creíamos que era del mejor género existente, iba a mermar de forma tan descarada. Los largos viajes en un deslumbrante Willis Knight de 1935 desde Bravo Murillo a la Vuelta de los Tarajales para jugar entre las plataneras y ver las vacas nos daban una idea de su extensión, pero no eran nada comparados con la agónica excursión en coche de hora a la Fuente Agria y la interminable expedición de descubrimiento y conquista del Oasis y la Charca de Maspalomas, con permiso del señor conde.

Sin embargo, a lo largo de los últimos decenios, se fueron asfaltando las pistas que quedaban, y aparecieron autovías, autopistas, túneles y puentes. Cada vez podíamos vivir más lejos, ir más deprisa, llegar más pronto, al menos hasta que fuéramos tantos los que nos habíamos ido a vivir más lejos, que ya la carretera, la autovía y la autopista no dieran abasto y los atascos empezaran a robar tiempo y votos, y entonces aparecían los nuevos carriles, túneles, puentes, trenes que nos permitían vivir aún más lejos, ir más deprisa, llegar más pronto, hasta que fuéramos tantos que … y así una y otra vez, atrapados en este devastador círculo vicioso.

Y en esa carrera contra el tiempo y el espacio, se nos encogió brutalmente la isla. La Vuelta de los Tarajales, la Fuente Agria y hasta Maspalomas, desaparecieron del imaginario épico y descendieron, con la Unión Deportiva, al insustancial lugar cotidiano. El paisaje se comprimió a toda velocidad, al pasar desde los 30 a los 120 kilómetros por hora, y se limitó a un fugaz vistazo a la franja inmediata, a uno y otro lado de la autopista, y a la borrosa presencia de la cumbre como telón de fondo. Tanto mermó, que algunos creyeron que, en este viaje, la isla no solo había encogido, sino desaparecido; se había quedado en unas cintas negras de asfalto y hormigón, unos bloques edificados y un suelo arrasado.

La revista

Pero entonces un amigo me dijo que había salido una extraña revista, una brillante y hermosa publicación. De natural incrédulo, me puse a buscarla y la vine a encontrar, por arte del diablo, justamente en el kiosco de la estación de guaguas. Cuando llegué a casa, con mi salomónica columna vertebral bastante perjudicada por el peso de la cosa, me puse a ojearla y comprendí el por qué de su singular nombre, Rincones del Atlántico. Porque la revista se dedicaba justamente a mostrar que la isla se había encogido, comprimido, pero seguía allí; solo que ahora sus esencias, sus presencias, sus paisajes, se ocultaban en sus más eróticos pliegues, en sus más recónditos rincones, y de allí los iba sacando cada artículo, cada foto, para permitir saborearlos página a página, una y otra vez.

Pero la revista no se limitaba a mostrar impúdicamente la belleza olvidada, plegada o escondida, sino que se implicaba, se comprometía con esa hermosura; tomaba partido por el paisaje y el patrimonio, tal como declaraba su propio subtítulo de “publicación para la difusión del conocimiento, la valorización y la protección del paisaje y del patrimonio”. Así ha seguido, ofreciendo la visión más consciente, completa y atractiva del territorio, con una edición cuidadosa y mimada, fotos deslumbrantes y una agradable tipografía. En éste número 6, los temas patrimoniales, paisajísticos y territoriales ocupan una parte sustantiva de la cincuentena de artículos que contiene; el anterior número 5 y el próximo número 7, con formato de auténtico y magnífico libro en dos tomos, se dedican íntegramente a la arquitectura tradicional en el medio rural canario, bajo el título común de arquitectura y paisaje.

A pesar de las diferencias de temas, autores, enfoques y sensibilidades, late en los artículos de todos los números un pulso común. El pulso del compromiso, el latido del amor a la tierra, la palpitación ante una realidad insatisfactoria. Si tras leerlos, no sienten ustedes un estremecimiento en el alma, unas ganas incontenibles de cambiar la vida, de salir y sentir el paisaje, de comprender y recorrer el territorio, si no sienten nada de ésto, les expreso mi más sentido pésame y lamento comunicarles que están ustedes completamente muertos.

El territorio

Y no estamos aquí para velorios. Sin catastrofismos ni alarmismos, estamos en un momento especialmente crítico de nuestra historia, un momento que se denota, más que en ninguna otra dimensión de nuestra realidad, en el territorio. Un solo dato puede darnos idea: en Lanzarote, Tenerife y La Gomera, en quince años, desde 1987 a 2002, hemos invadido con edificaciones e infraestructuras más de la mitad del suelo que habíamos ocupado desde la llegada de los europeos. En Fuerteventura, hemos construido, en ese corto plazo, casi el doble del suelo utilizado en los 600 años anteriores. Somos la generación con mayor capacidad de destrucción territorial de la historia de Canarias, y lo estamos demostrando día a día, obra a obra, ley a ley.

No somos conscientes de nuestros límites y de los límites de nuestro territorio. No nos conformamos con esparcir nuestras viviendas, nuestras urbanizaciones, nuestros centros comerciales, nuestras infraestructuras. No nos saciamos con dejar nuestra huella indeleble en el paisaje natural, rural y urbano, con destruir el patrimonio arquitectónico y etnográfico de siglos, sino que abandonamos la agricultura, reducimos año a año la superficie cultivada, primamos las importaciones y exportaciones sobre la producción propia, y así, aumentamos cada día la dimensión posible de un evento catastrófico que el cambio climático hace más probable.

El principal problema de nuestro territorio somos nosotros, los que no lo amamos, los que no nos implicamos en su defensa, los que elegimos a unos políticos corruptos, incapaces o insensibles que nos dan coartadas protectoras y leyes destructoras, que se empeñan en avanzar en contraflecha, siempre hacia el hormigón y la depredación, contra las especies y espacios protegidos, a costa del dominio público del litoral, a favor de los infractores y en contra de la legalidad. Y si hay un negocio inmobiliario difícil de vender, llaman a una o varias estrellas del show bussiness arquitectónico mundial, para que les hagan la ola y un banal lifting urbano. Y si alguien les dice que van desnudos, con las ilegalidades al aire, protestan airadamente por el daño que hacen a las islas tales denuncias, que no los vergonzosos colgajos, y piden a gritos una mordaza.

El futuro

Pero no nos queda tiempo para machangadas. El destrozo del territorio avanza y el cambio climático también. No podemos permitirnos el lujo de creer que no hay remedio, que detrás de este Berriel vendrán otros Berrieles, hasta el infinito y más allá. No hay sitio para la resignación, para la añoranza ni para la magua; tenemos que hacer un montón de cosas, desde la implacable fuerza que da la serenidad, la convicción, la voluntad y el conocimiento.

Y aquí vuelve el ejemplo y el compromiso de Rincones del Atlántico. Sin ruido, pacífica, tranquila, amable y tenazmente, Rincones lleva siete años formando, instruyendo, creando opinión, construyendo un hermoso espacio de reflexión y comunicación. A sus lectores nos toca ilusionar, consolidar, mover, extender, elevar, empujar, desplazar, implicar e implicarnos. Este es nuestro mundo, nuestro territorio, y no podemos mantenernos al margen.

Tenemos en este mismo número el ejemplo de la implicación de Rojas Fariñas y Enrique Sventenius; nos falta en esta sala la enorme, afable e incansable presencia de Jaime O’Shanahan, como nos falta en Lanzarote la presencia de José Saramago, el hombre que podía haber pasado por las islas como un extranjero más, aislado en una campana de cristal, ajeno a todo ruido externo, creando, y prefirió implicarse, levantar la voz contra la desigualdad, la ilegalidad, la corrupción y el destrozo del paisaje y del territorio canario.

Tenemos la inestimable ayuda de Rincones del Atlántico, contamos con el empeño, la voluntad, la destreza y el amor hacia su propia tierra de Daniel Fernández, que hace posible el milagro de que cada año se nos aparezca Rincones en lo alto de una humilde estantería, aunque sin pastorcitos cantando, que le darían un aire más rural y devoto. Cómprenla, hojéenla, manoséenla sin el menor pudor, morosa y amorosamente y cuando la terminen, sean consecuentes: pónganse en pié, implíquense, exijan. Y así sabremos que ustedes no están muertos, y nuestra isla tampoco.

viernes, 16 de julio de 2010

Campos abandonados e importación masiva


Una visión de la Vega Grande de Gáldar y Guía, en el norte de Gran Canaria, muestra dos caras diferentes según nos situemos al sur o al norte de la montaña de Ajódar. Al norte de la montaña se extienden cultivos de exportación bajo plástico dominados por el plátano aunque también con otros cultivos como pepinos y flores.

Al sur de la montaña el panorama es diferente. Apenas subsisten algunas explotaciones de plataneras mientras la mayor parte de las fincas se encuentran abandonadas. Se trata de tierras de gran calidad que sufren fuertes presiones urbanísticas como la que se va a concretar en la construcción de un nuevo centro comercial que se añade a la ya saturada oferta que existe en la isla.

Importamos más del 80% de los alimentos que producimos mientras tierras de gran valor se encuentran abandonadas y en trance de ser destruidas. No se trata de regresar a una economía agraria sino de establecer una economía equilibrada en la que el sector primario tenga un peso específico. La producción de alimentos en las islas supone una mejora en la capacidad de autoabastecimiento que daría lugar a la disponibilidad de alimentos más frescos en mayor cantidad de la que ahora disponemos, al tiempo que se favorece la economía productiva y se disminuye la dependencia exterior.

Grandes extensiones podrían ser puestas en producción por cooperativas organizadas de forma horizontal con tierras cedidas por las administraciones o particulares. El modelo económico acelerado que hemos sufrido en los últimos 15 años muestra su incapacidad para lograr un desarrollo equilibrado en nuestra tierra, más al contrario, supone la ocupación masiva de suelo rústico en el monocultivo de cemento y piche, mientras se hipoteca nuestro futuro y nos vamos haciendo más dependientes.

Un modelo equilibrado precisa un cambio en la concepción de espacio en la que este no se vea como una mercancía, sino como un bien precioso a proteger, que acoja las actividades económicas en función de las necesidades de la población y no en función de la cuenta de resultados de una minoría. Y en esa concepción es necesaria una reserva de suelo agrícola, que se ponga en producción para abastecer el mercado interno.

La participación ciudadana es fundamental para alumbrar el nuevo modelo, de modo que la colectividad se haga dueña de su destino y no ocurra la tremenda contradicción de que necesitemos importar cada vez más alimentos, mientras miles de hectáreas de cultivo se encuentran abandonadas y en peligro de ser sepultadas para siempre.

martes, 22 de junio de 2010

Triunfo del sol/Solsticio de Verano


Mañana miércoles 23, la Comisión Beñesmer organiza el Asu N Magheq (Triunfo del sol) en la Playa de las Cruces (Agüimes), que se encuentra junto a la Playa de Vargas. La actividad comenzará a las 21 horas.

Es una de las celebraciones más relevantes del calendario agrícola-ganadero de los antiguos canarios, que la Comisión Beñesmer se dispone a conmemorar.

El evento contará con una introducción en la que se explicará el alcance de la fecha en el ámbito cultural amazighe, con la posterior consecución de los ritos asociados a dicha celebración. Asimismo habrá una guatativoa comida festiva y una exhibición de juegos tradicionales canarios, bailes, música y transmisión oral de la memoria de nuestro pueblo.

Se acostumbra trasnochar o dormir en la playa hasta el amanecer con el fin de ver bailar al sol, en el momento de su salida.

Trae algo de comer para compartir y algo de abrigo.

lunes, 21 de junio de 2010

Jaime O´Shanahan, el ecologista sabio

Por su interés y para sumarnos al homenaje a Jaime O´Shanahan, reproducimos el siguiente artículo de Juan García Luján.

JAIME O´SHANAHAN, EL ECOLOGISTA SABIO


Juan García Luján
elcorreillo@canariasahoraradio.com
http://www.canariasahora.es/opinion/5834/

Fue el mejor aliado que tuvo Eric Sventenius a la hora de convencer a las autoridades del cabildo de la necesidad de construir el Jardín Botánico Viera y Clavijo. Jaime recorrió con el botánico sueco el barranco Guiniguada para elegir el mejor lugar donde crear el jardín. También participó en las primeras reuniones en el Museo Canario que culminaron con la fundación de la Asociación Canaria para la Defensa de la Naturaleza, considerado el primer colectivo ecologista del estado español. Cuando todavía la mayoría de la gente no conocía el significado de la palabra ecología, Jaime O’Shanahan estaba ahí, en cualquier reunión donde se trabajara para defender nuestra naturaleza.

Es difícil encontrar alguna zona boscosa en Gran Canaria donde Jaime no haya pasado antes con la mano llena de semillas. Jaime sembró en la tierra, pero también sembró en las cabezas de miles de chiquillos. Quizá fue el primer educador medioambiental de las islas. El proyecto del Jardín Canario siempre tuvo esa doble vertiente: espacio para la investigación y lugar para la divulgación. El estudio de la naturaleza no debía estar reservado para los científicos, sólo se ama lo que se conoce por eso era importante que los niños conocieran toda la riqueza de nuestra flora, nuestra fauna, nuestro ecosistema.

Conocí personalmente a Jaime hace siete años, durante la entrega de unos premios del grupo ecologista El Turcón. Tenía la humildad de los hombres sabios. En aquel encuentro con ecologistas la palabra de Jaime y el ejemplo de Jaime fue un estímulo para continuar la lucha en estos tiempos difíciles. Después volví a verlo varias veces por la calle Triana, me habló de las 34.000 diapositivas y fotografías que había donado a la universidad. Quedamos para una futura entrevista que nunca fue. Jaime no buscaba el protagonismo, sólo quería que se difundiera ese archivo, que los estudiantes conocieran nuestra historia.

La fundación del Jardín Canario, la creación de la Granja Agrícola Experimental del cabildo, la fundación de Ascán, la creación de una cooperativa de cacao por los indígenas de Ayene en el Golfo de Guinea, la lucha contra una mortífera plaga de langostas...Detrás de los grandes actos a favor de la naturaleza siempre estaba Jaime.Agricultor, educador medioambiental, hombre inquieto y curioso. Fue hombre grande, no sólo por su tamaño. Su mirada llegaba antes a las cosas importantes. Quienes lo conocen bien dicen que sabía escuchar a la naturaleza, que entendía el lenguaje de las mariposas, que se comunicaba con las flores con la misma facilidad que le contaba a los niños los misterios de la fotosíntesis.


Hoy me pongo místico. Me imagino a Jaime llegando a un paraíso interreligioso, donde se juntan las almas de todos los colores. Jaime junto a los aymaras y quechuas que se fueron de esta vida participando en los ritos de adoración de la Pachachama. Incluso Saramago se sumaría a esa celebración donde no cabrían los inquisidores del Vaticano, que condenaron al escritor portugués sin darle derecho a la defensa en el juicio final, tampoco podrán estar en ese rito los mandamases del gobierno canario, que aprueban decretos para matar a la naturaleza que tanto defendió Jaime. Esos mandamases ignorantes que no han sabido ni publicar un mísero comunicado de prensa en honor a uno de los grandes hombres que dio esta tierra, que se entregó a esta tierra, que defendió a esta tierra. Jaime O’shanahan, las mariposas, las flores, los árboles, los barrancos…te echarán mucho de menos.

miércoles, 9 de junio de 2010

BICIFESTACIÓN POR LOS DESAPARECIDOS SAHARAUIS





La Asociación Canaria de Solidaridad con el Pueblo Saharaui te convoca a la BICIFESTACIÓN que tendrá lugar el próximo JUEVES 17 DE JUNIO DE 2010.



La Bicifestación saldrá del Parque San Telmo (Las Palmas de Gran Canaria) entre 18´30 - 19h para recorrer en bicicleta las calles Venegas-Luis Doreste Silva- León y Castillo- Néstor de la Torre -Ramblas de Mesa y López. Se hará una parada delante del consulado Francés, en la calle Néstor de la Torre, para denunciar el veto de éste país a incluir la defensa de los Derechos Humanos entre los cometidos de la MINURSO)

Con éste acto la Asociación pretende exigir el esclarecimiento del paradero de los más de 500 saharauis desaparecidos, la liberación de todos los presos políticos saharauis, el cumplimiento de las resoluciones de la ONU, la celebración del Referéndum de Autodeterminación para el Pueblo Saharaui y el respeto a los Derechos Humanos en el Territorio no Autónomo del Sáhara Occidental.

Son, pues, muchas razones por las que tenemos que acudir a ésta cita.


Gracias por tu participación y colaboración en la difusión del acto.



Nota: Si tienes banderas del Sáhara, llévalas.
Si no dispones de bici, puedes solicitar las del ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Para ello has de darte de alta en su página Web o informándote en los puntos de distribución: Estación de guaguas de San Telmo, aparcamiento ayuntamiento LPGC (León y Castillo), entre otros.

viernes, 28 de mayo de 2010

El Barranco de Tamaraceite camina


Ayer se presentaron en el Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria dos proyectos para el barranco de Tamaraceite.

Ambos proyectos han sido impulsados por la Plataforma Barranco de Tamaraceite que incluye a cincuenta organizaciones entre asociaciones vecinales, colectivos ecologistas, culturales, sociales que se unen para ofrecer una alternativa a la zona.

La alternativa gira en torno a las antiguas instalaciones militares que se encuentran en el barranco y que pueden ser el centro para diversas actividades en relación con los valores naturales y culturales del barranco, conectando diferentes zonas del municipio, tal y como explicaron las autoras de sendos proyectos.

La cuestión es ofrecer un espacio de encuentro, tanto entre personas y colectivos como con los valores que atesora el barranco, de modo que se utilice un espacio libre de edificaciones y de tráfico motorizado en una ciudad saturada que necesita de pulmones verdes para mejorar su calidad de vida.

Este proyecto, esperamos que los dos que existen ahora se fundan en uno sólo, deberá fusionarse con otras zonas que se encuentran barranco arriba como La Mayordomía, sobre la que la semana pasada se presentó el proyecto Atamarazait de recuperación de la zona para el uso ciudadano y la vega de San Lorenzo, además del sector en el que el Ayuntamiento capitalino pretende desarrollar el Plan Parcial Tamaraceite Sur, ante lo que se ha configurado la plataforma Tamaraceite Sí, para proponer una alternativa para la zona.

Resulta gratificante el desarrollo del movimiento social en torno a propuesta alternativas y desde Atamarazayt, apoyamos estas iniciativas que redundan en un desarrollo sustentable, alternativo y participativo que tanto necesitamos.

viernes, 7 de mayo de 2010

Actividades en defensa de Tindaya

El colectivo Guanil y la Coordinadora Salvar Tindaya de Fuerteventura han programado una serie de actos en Gran Tarajal (Tuineje). Estas actividades pretenden que la lucha en defensa de la Montaña no quede en el olvido e intentar reactivar la conciencia y movilización ciudadana.

El deseo de ambas organizaciones es que, de este encuentro, se concreten algunas acciones conjuntas futuras.

Las actividades se realizarán mañana sábado 8 de mayo.

17:00h. Talleres.
19:00h. Charla de Jesús Giralde. Situación actual y acciones futuras.
21:00h. Salpika teatro: "Sobre el amor y otros monstruos".