En Canarias, luego de más de cinco siglos de sistema económico volcado hacia el exterior, la situación ambiental se torna complicada. La diferencia del "monocultivo" actual, el conformado por el piche y el hormigón, tiene la novedad de dejar inutilizado el suelo para el futuro. Desde el siglo XV hasta la actualidad las clases dominantes han ido cambiando de cultivos de exportación a medida que las diferentes crisis económicas hicieron desaparecer la rentabilidad de los cultivos hasta ese momento desarrollados. Así, de este modo, fueron siendo sustituidos los monocultivos de la caña de azúcar, la viña, la orchilla, la barrilla, la cochinilla y el plátano y el tomate.
A finales del siglo XIX entra en juego una nueva actividad económica, el turismo. Durante varias décadas fue una actividad reducida, limitada a unos pocos enclaves y con poco peso en la economía canaria, aunque desde mediados del siglo XX se ha ido convirtiendo en dominante. Los cultivos que anteriormente dominaron la actividad económica mayormente se han mantenido con diferente fortuna. Así, la caña de azúcar mantiene algunas producciones entre las que podemos concretar las destinadas a fabricar el ron La Aldea, en La Palma, fabricado íntegramente con caña de azúcar canaria, y determinadas producciones de ron Arehucas, en Gran Canaria, concretamente los reserva. La viña está bastante extendida y en expansión actualmente habiendo conservado una fuerte tradición en islas como Tenerife y Lanzarote.
La cochinilla mantiene algunas escasas producciones y el plátano y tomate conservan una estimable producción aunque sostenida por subvenciones europeas.
Las actividades turísticas e inmobiliarias, como decíamos arriba, tienen la característica de dejar inútil el suelo, que no podrá volver a ser utilizado salvo con costosísimos métodos, por lo que resulta insostenible a todas luces ya que no supone la utilización del mismo según las necesidades reales sino en función de la cuenta de resultados.
La especialización económica en este sentido supone el abandono del resto de sectores, entre ellos el agropecuario, lo que da lugar a una economía dependiente, débil e insostenible. Una economía equilibrada, por tanto, supone una garantía de fortaleza de la misma.
domingo, 30 de agosto de 2009
miércoles, 19 de agosto de 2009
Atentado al patrimonio cultural en San Lorenzo de Tamaraceite
Con algo de tardanza respecto al suceso, desde este blog queremos sumarnos a la denuncia del grave atentado al patrimonio cultural ocurrido en la Hacienda de Bachicao o Machicao, situada en las cercanías del barrio de Las Mesas, que fue realizada por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y del municipio de San Lorenzo.
En esta hacienda se encuentra una tumba que, según información de la Asociación, pudiera ser de alguno de los dueños de dicha hacienda tras la epidemia de cólera de 1851 o bien de alguna persona que murió anteriormente.
El caso es que supone una muestra de gran interés que ha sufrido un grave expolio. Como ocurre con gran parte de nuestro patrimonio, se encontraba sin protección y además en una zona con fuertes presiones especulativas como se puede observar al pasar por la zona, aún a pesar de contener muestras de la flora propia de la zona, como las palmeras que se encuentran en el lugar y un ejemplar de drago que es de los más antiguos de la jurisdicción.
En esta hacienda se encuentra una tumba que, según información de la Asociación, pudiera ser de alguno de los dueños de dicha hacienda tras la epidemia de cólera de 1851 o bien de alguna persona que murió anteriormente.
El caso es que supone una muestra de gran interés que ha sufrido un grave expolio. Como ocurre con gran parte de nuestro patrimonio, se encontraba sin protección y además en una zona con fuertes presiones especulativas como se puede observar al pasar por la zona, aún a pesar de contener muestras de la flora propia de la zona, como las palmeras que se encuentran en el lugar y un ejemplar de drago que es de los más antiguos de la jurisdicción.
jueves, 16 de julio de 2009
Mi abuelo Juan
Francisco González Tejera
En la plaza de mi pueblo dijo el jornalero al amo, “nuestros hijos nacerán con el puño levantado” Canción popular republicana
De su mano recorría callejuelas de Tamaraceite y la barriada de Guanarteme, conocí bares sin mesas ni sillas donde se tomaba el pizco ron, para mí un Vaya-Vaya de naranja, conversaciones de futbol, de su Atleti del alma y rojas palabras en baja voz, sobre camaradas presos, el Socorro Rojo, la tortura, el miedo a los chivatos de la policía del régimen fascista. Así recuerdo a mi abuelo, Juan Tejera, así sencillo, jovial, bromista, comprometido. Sus manos encallecidas de picador de piedras en canteras sin maquinaria, su pierna destrozada, aplastada por un risco de toba basáltica. Ese era Juan el comunista de Tamaraceite, que me dio otro punto de vista al que me daban en un colegio maltratador y reaccionario, descubrir que dos y dos a veces no son cuatro en la memoria popular, que un mundo mejor estaba al otro lado del planeta, su Cuba querida, El Che, Fidel, la Unión Soviética de la acogida, de la solidaridad internacionalista con los vencidos de la legítima República masacrada y asesinada.
Un día nos sorprendió el “Cara al Sol” en un cementerio y el no quiso cantarlo, no levantó el brazo del saludo fascista y se apartó del grupo, salimos del viejo recinto mortuorio de San Lorenzo y un policía nos miraba con ojos enrojecidos de odio y pavor. Mi abuelo no le quitó la vista, lo miró fijamente sin parpadear hasta que el esbirro dio media vuelta y bajó la metralleta. Amaba a su compañera, Francisca, que le dio cuatro hijos y una hija en los tiempos del hambre y la miseria de la postguerra, los años de cárcel, donde mi abuela le decía a sus hijos descalzos cuando iban a verlo que su papá estaba en un hospital, que por eso estaba tan flaco y con los ojos tan tristes.
Fue uno de los que en el golpe de estado de julio del 36 se apostaron en la telefónica de Tamaraceite para estar en contacto con el gobierno civil, evitando que los falangistas usaran este teléfono. Allí mismo recibieron al Diputado comunista, Eduardo Suárez, en su viaje desesperado al norte de Gran Canaria, obedeciendo sus ordenes de mantenerse concentrados en la Carretera General de forma pacífica. Solo por eso lo condenaron a muerte, llegando un indulto que supuso una pena de 50 años de cárcel, de torturas en el campo de concentración del Lazareto. Me contaba Papa Juan los golpes de los cabos de vara, los trabajos forzados, el hambre, los traidores como un antiguo alcalde del PSOE en Las Palmas, beneficiados con apellidos nobles que eran presos de primera, mientras los obreros y proletarios eran de segunda. El momento en que se llevaron al alcalde, Juan Machado y a sus cuatro camaradas, entre ellos mi otro abuelo Pancho, al campo de tiro de La Isleta para fusilarlos, su despedida, los abrazos a las 6 de la mañana, las lagrimas, los recados y peticiones para sus hijos abandonados y huérfanos prematuros.
Todo eso lo vivió mi abuelo Juan, tantas miserias, tanto odio y un afán porque su nieto tomara conciencia, fuera un revolucionario como Guevara, como Juan García “El Corredera”, como su amigo, Germán Pírez. Todavía recuerdo su relato sobre Dolores “La Pasionaria”, cuando la vio en un mitin, como hablaba esa mujer me decía, cuanto sentimiento de amor llevaba en sus palabras, fuerte mujer terrible, luchadora por los derechos de los desheredados de la tierra.
Mi abuelo murió con casi 80 años poco después de ver morir a su compañera del alma, ya la tristeza de su ausencia fue insoportable y me decía que la vida sin ella no tenía sentido, que mejor marcharse bajo la tierra y no regresar a un mundo tan injusto. Unos meses antes el comprometido periodista y amigo, Federico González Ramírez, le hizo una magnifica entrevista en Canarias 7, una interviú de lagrimas y denuncias a caciques asesinos y traidores, que vendieron a sus camaradas para salvar su pellejo, donde pidió a la clase trabajadora que nunca votaran a las derechas.
Así era mi abuelo, Juan Tejera Pérez, un hombre más, un generoso ser humano, un luchador por la libertad, la democracia y la fraternidad entre los pueblos. Me ha quedado su recuerdo imborrable, unas manos que me llevaron por una ciudad inolvidable, por playas, campos y cines de tarde, donde yo ahora llevo a mi hija y le infundo la misma conciencia. Un Juan de todos, amigo de la liberación de los pueblos, partidario de sembrar semillas de emancipación, soberanía, solidaridad y ternura revolucionaria.
En la plaza de mi pueblo dijo el jornalero al amo, “nuestros hijos nacerán con el puño levantado” Canción popular republicana
De su mano recorría callejuelas de Tamaraceite y la barriada de Guanarteme, conocí bares sin mesas ni sillas donde se tomaba el pizco ron, para mí un Vaya-Vaya de naranja, conversaciones de futbol, de su Atleti del alma y rojas palabras en baja voz, sobre camaradas presos, el Socorro Rojo, la tortura, el miedo a los chivatos de la policía del régimen fascista. Así recuerdo a mi abuelo, Juan Tejera, así sencillo, jovial, bromista, comprometido. Sus manos encallecidas de picador de piedras en canteras sin maquinaria, su pierna destrozada, aplastada por un risco de toba basáltica. Ese era Juan el comunista de Tamaraceite, que me dio otro punto de vista al que me daban en un colegio maltratador y reaccionario, descubrir que dos y dos a veces no son cuatro en la memoria popular, que un mundo mejor estaba al otro lado del planeta, su Cuba querida, El Che, Fidel, la Unión Soviética de la acogida, de la solidaridad internacionalista con los vencidos de la legítima República masacrada y asesinada.
Un día nos sorprendió el “Cara al Sol” en un cementerio y el no quiso cantarlo, no levantó el brazo del saludo fascista y se apartó del grupo, salimos del viejo recinto mortuorio de San Lorenzo y un policía nos miraba con ojos enrojecidos de odio y pavor. Mi abuelo no le quitó la vista, lo miró fijamente sin parpadear hasta que el esbirro dio media vuelta y bajó la metralleta. Amaba a su compañera, Francisca, que le dio cuatro hijos y una hija en los tiempos del hambre y la miseria de la postguerra, los años de cárcel, donde mi abuela le decía a sus hijos descalzos cuando iban a verlo que su papá estaba en un hospital, que por eso estaba tan flaco y con los ojos tan tristes.
Fue uno de los que en el golpe de estado de julio del 36 se apostaron en la telefónica de Tamaraceite para estar en contacto con el gobierno civil, evitando que los falangistas usaran este teléfono. Allí mismo recibieron al Diputado comunista, Eduardo Suárez, en su viaje desesperado al norte de Gran Canaria, obedeciendo sus ordenes de mantenerse concentrados en la Carretera General de forma pacífica. Solo por eso lo condenaron a muerte, llegando un indulto que supuso una pena de 50 años de cárcel, de torturas en el campo de concentración del Lazareto. Me contaba Papa Juan los golpes de los cabos de vara, los trabajos forzados, el hambre, los traidores como un antiguo alcalde del PSOE en Las Palmas, beneficiados con apellidos nobles que eran presos de primera, mientras los obreros y proletarios eran de segunda. El momento en que se llevaron al alcalde, Juan Machado y a sus cuatro camaradas, entre ellos mi otro abuelo Pancho, al campo de tiro de La Isleta para fusilarlos, su despedida, los abrazos a las 6 de la mañana, las lagrimas, los recados y peticiones para sus hijos abandonados y huérfanos prematuros.
Todo eso lo vivió mi abuelo Juan, tantas miserias, tanto odio y un afán porque su nieto tomara conciencia, fuera un revolucionario como Guevara, como Juan García “El Corredera”, como su amigo, Germán Pírez. Todavía recuerdo su relato sobre Dolores “La Pasionaria”, cuando la vio en un mitin, como hablaba esa mujer me decía, cuanto sentimiento de amor llevaba en sus palabras, fuerte mujer terrible, luchadora por los derechos de los desheredados de la tierra.
Mi abuelo murió con casi 80 años poco después de ver morir a su compañera del alma, ya la tristeza de su ausencia fue insoportable y me decía que la vida sin ella no tenía sentido, que mejor marcharse bajo la tierra y no regresar a un mundo tan injusto. Unos meses antes el comprometido periodista y amigo, Federico González Ramírez, le hizo una magnifica entrevista en Canarias 7, una interviú de lagrimas y denuncias a caciques asesinos y traidores, que vendieron a sus camaradas para salvar su pellejo, donde pidió a la clase trabajadora que nunca votaran a las derechas.
Así era mi abuelo, Juan Tejera Pérez, un hombre más, un generoso ser humano, un luchador por la libertad, la democracia y la fraternidad entre los pueblos. Me ha quedado su recuerdo imborrable, unas manos que me llevaron por una ciudad inolvidable, por playas, campos y cines de tarde, donde yo ahora llevo a mi hija y le infundo la misma conciencia. Un Juan de todos, amigo de la liberación de los pueblos, partidario de sembrar semillas de emancipación, soberanía, solidaridad y ternura revolucionaria.
viernes, 3 de julio de 2009
Comienzan la Bajada de la Virgen de los Reyes en El Hierro
Como cada cuatro años, se celebra la Bajada de la Virgen de los Reyes en El Hierro. Mañana 4 de julio será la Bajada desde la ermita de la Dehesa hasta Valverde. Durante todo el día se van turnando grupos de diferentes pueblos con sus bailarines alternándose en el transporte de la Virgen. Durante todo el mes de junio, la imagen será llevada por toda la isla para, finalmente, el 1 de agosto regresar a la ermita.
Esta fiesta de origen religioso, tiene un fuerte componente cultural, motivo por el que se desplazan a la isla más occidental de Canarias miles de personas. La música popular herreña, acompañada de su característico baile, nos conecta con nuestras tradiciones más ancestrales y con el medio ambiente al recorrer la isla de parte a parte.
Se trata de una fiesta muy recomendable al ser de las más importantes de Canarias. De las que dan sustento cultural a nuestro país.
Esta fiesta de origen religioso, tiene un fuerte componente cultural, motivo por el que se desplazan a la isla más occidental de Canarias miles de personas. La música popular herreña, acompañada de su característico baile, nos conecta con nuestras tradiciones más ancestrales y con el medio ambiente al recorrer la isla de parte a parte.
Se trata de una fiesta muy recomendable al ser de las más importantes de Canarias. De las que dan sustento cultural a nuestro país.
jueves, 25 de junio de 2009
Se presenta el libro "Lanzarote bajo el volcán"
José de León Hernández, conocido como Pepe el Uruguayo, ha presentado el libro "Lanzarote bajo el volcán" plasmación de su tesis doctoral dedicada al tema. El libro fue presentado hoy jueves en el Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria.
La obra, desde un enfoque de Geografía histórica, reconstruye lo que quedó sepultado por el volcán, durante las erupciones que sacudieron la isla durante seis años, entre 1730 y 1736. Decenas de pueblos y cientos de estructuras agropecuarias quedaron sepultadas, además de los campos de cultivo más valiosos de la isla.
La investigación se ha centrado en descubrir este patrimonio enterrado y reconstruir la vida en esta zona antes de la erupción. Se trata de una obra muy interesante recomendable para conocer en mayor profundidad la historia de la isla de Lanzarote.
martes, 24 de marzo de 2009
Manifestación en defensa de un transporte público de calidad
Pasado mañana jueves, 26 de marzo, se celebrará una manifestación en defensa de Guaguas Municipales que recorrerá la calle León y Castillo desde el Parque de San Telmo al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. La hora de salida está prevista para las 19.00.
Atamarazayt apoya dicha manifestación y estará presente en ella, junto con las organizaciones sociales, sindicales, vecinales y políticas que secundan la convocatoria.
Atamarazayt apoya dicha manifestación y estará presente en ella, junto con las organizaciones sociales, sindicales, vecinales y políticas que secundan la convocatoria.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Homenaje a los asesinados de Arucas
Mañana jueves, se conmemora la mayor desaparición forzosa que se produjo en Arucas tras el alzamiento fascista de 1936 y que ocurrió el 19 de marzo de 1937.
Se realizará una ofrenda de flores en el Puente de Arucas, junto al puesto de la Cruz Roja a las 18.00 horas. En este lugar se instaló una placa conmemorativa en recuerdo a los asesinados durante la Guerra Civil.
El acto está organizado por la Asociación para la Memoria Histórica de Arucas (AMHA. )
Se realizará una ofrenda de flores en el Puente de Arucas, junto al puesto de la Cruz Roja a las 18.00 horas. En este lugar se instaló una placa conmemorativa en recuerdo a los asesinados durante la Guerra Civil.
El acto está organizado por la Asociación para la Memoria Histórica de Arucas (AMHA. )
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