martes, 16 de octubre de 2007

San Gregorio amenazada.

La montaña de San Gregorio, espacio amplio que incluye lugares como El Talayón, Altos de San Gregorio y barranquera de Piletas ha sufrido graves daños desde que en 1995 el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria decidiera construir allí viviendas. La lucha popular de colectivos organizados como Atamarazayt puso en jaque la urbanización aunque no logró su paralización, gracias a manejos a favor de la empresa constructora, Lopesan. Sí se logró proteger el yacimiento de la ermita de San Gregorio como Bien de Interés Cultural (B.I.C). Este bien incluye cuevas cruciformes, silos, canalizaciones varias y un espacio destinado a almogarén. Aquí se encontró también un hacha de jadeíta, un mineral que no se encuentra en Canarias y que si es natural de lugares tan distantes como Perú y Noruega.

La urbanización, llamada irónicamente Ciudad del Campo, se encuentra en proceso de colmatación. El espacio que se le asignó, dentro del Paisaje Protegido de Pino Santo, está casi completado. El impacto visual que causan las urbanizaciones es tremendo ya que destaca desde muchos ángulos notándose la total incompatibilidad de esa urbanización en ese espacio.

En la legislatura anterior, la ex alcaldesa Pepa Luzardo, propuso aumentar las alturas lo que afortunadamente fue rechazado por los técnicos competentes. Es necesario ser vigilantes para que no se invada más territorio en la zona y que la urbanización quede confinada a donde llega ahora. Se hace necesaria además una restauración ambiental del territorio no ocupado con el fin recuperar la vegetación donde sea posible. Es urgente una actuación en el BIC de modo que se restaure, se excave mediante las investigaciones pertinentes y se facilite su conocimiento de forma controlada para asegurar su pervivencia.

1 comentario:

Catalogo dijo...

¿Se sabe a qué se va a dedicar la parcela 46, encuadrada entre las parcelas que está construyendo Visocan en las parcelas 47 y 49?