sábado, 26 de marzo de 2011

Cambio, crisis y oscuridad

*Faustino García Márquez

Aquí estamos, en medio del océano, a miles de kilómetros de los lugares desde los que nos llegan los alimentos, los combustibles, las medicinas, los bienes de consumo, los turistas. Como tantos otros, en la época de la globalización, el comercio mundial y las trasnacionales. Pero un tanto más, por nuestra relativa lejanía y nuestra absoluta insularidad, que nos interpuso primero en el camino de la expansión colonial europea; y, mucho después, de la expansión vacacional europea.



Así se gestó, hace 50 años, nuestra primera gran crisis contemporánea: el paso de una economía agraria a una economía de servicios, la migración masiva del campo a las ciudades, el abandono del espacio productivo, recolonizado difusamente por la residencia y el ocio, la concentración de actividades y servicios en las capitales insulares, los centros turísticos y algunas franjas litorales más. Una polarización territorial que se vio reforzada por la alta progresiva densidad poblacional del archipiélago. Y ya tenemos todos los ingredientes sobre la mesa.



Pero no; falta el complemento que todo lo sazona: la dependencia, la extrema dependencia. Dependencia económica de una actividad prevalente que se subordina a unos operadores y unas aerolíneas externas y, sobre todo, a unos visitantes externos, a su variable capacidad económica y sus hábitos, sujetos a modas y modos. Dependencia alimentaria, porque son muchos los residentes y visitantes, y poca y decreciente la propia producción de autoconsumo.



Dependencia energética, porque no hemos sabido, podido o querido desarrollar energías alternativas, y seguimos sujetos al petróleo, que impregna toda nuestra vida: el transporte de turistas y residentes, la importación de alimentos y bienes, la exportación agrícola, la producción de agua, la generación de electricidad. Ya es mala pata que nuestra actividad económica más importante empiece y termine con un viaje de miles de kilómetros en avión, con la quema directa de varias toneladas de queroseno en las capas altas de la atmósfera, más sensibles a las emisiones causantes del calentamiento global. Pero hay más: nuestro peculiar sistema territorial. La letal combinación de macrocefalia y dispersión, obliga a los ciudadanos a ir y volver cada día desde su vivienda al trabajo o a los servicios de todo tipo, mayoritariamente en su propio coche y con una ocupación inferior a 1,2 viajeros por vehículo. En estas condiciones, las redes de transporte de personas, mercancías, energía y agua son particularmente ineficientes. Es la causa de que el 28% de las emisiones canarias de gases de efecto invernadero procedan del transporte terrestre. El otro gran capítulo es la generación y consumo de energía eléctrica, incluida la producción industrial de agua, que provocan el 53% de las emisiones. Y las medidas precisas para actuar sobre causas tan difusas y democráticas coinciden, aquí y exactamente, con las necesarias para implantar un modelo sostenible de desarrollo.



Nuestra otra peculiaridad es la vulnerabilidad. Lo que nos hace atractivos, lejanía e insularidad, nos vuelve vulnerables o, si lo prefieren en otro registro, lo más vulnerable es nuestro atractivo. En primer lugar, la afluencia turística. Al incremento del precio de los viajes, por el enrarecimiento y encarecimiento crecientes del petróleo, comienza a sumarse la penalización fiscal por las emisiones del transporte aéreo, que también pueden crear mala conciencia en los viajeros más concienciados.



El aumento de la temperatura, el debilitamiento de los alisios y la mayor frecuencia de los vientos de levante, afectará a nuestro actual confort climático. Las sequías y las plagas acelerarán los procesos de desertización, pérdida de suelos y retroceso o desaparición de algunas especies y ecosistemas que también caracterizan y cualifican nuestro paisaje, componente significativo de nuestro atractivo y esencial de nuestro patrimonio. El riesgo de epidemias y la mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos trascenderá con mucho de la pérdida de seguridad para los visitantes: las consecuencias de las posibles situaciones de emergencia se multiplican con la lejanía, la insularidad y la extrema dependencia alimentaria y energética del exterior.



La lejanía del continente europeo no puede hacernos olvidar nuestra cercanía al continente africano, ni los inmensos padecimientos que el clima, la demografía, las guerras y la falta de alimentos, agua y energía están causando a su desesperada población. La solidaridad, la colaboración y el codesarrollo no son para nosotros solo una obligación humanitaria, como país desarrollado, sino una necesidad vital, como pueblo que comparte el mismo espacio del planeta.
Presente imperfecto.



Tenemos algunas experiencias positivas en el Archipiélago, pero casi todas adolecen de la intensidad y continuidad precisas. Bastantes municipios y algunas islas, han formulado Agendas 21 Locales o planes de sostenibilidad, pero son muchos menos los que las han puesto en marcha y mantienen vivo el proceso. A nivel regional, contamos con un plan de desarrollo territorial sostenible, las Directrices de Ordenación General, y con un Plan regional de mitigación del cambio climático y está finalizándose un Plan de adaptación al mismo.



La formulación de estos documentos, en sí, indica una cierta presión y conciencia sociales, y genera, también por sí misma, un efecto pedagógico y movilizador más o menos duradero. Pero tenemos una pertinaz tendencia a afrontar los problemas con palabras, normas y planes. Y las leyes, los planes y las palabras son necesarios, imprescindibles incluso, para definir objetivos, fijar prioridades, diseñar estrategias y coordinar esfuerzos. Pero no son suficientes: persiste en la sociedad y las administraciones del Archipiélago una visión desarrollista y caciquil del territorio, como simple soporte de actividades económicas y yacimiento de votos. Hasta corporaciones significadas por su modernidad en otros ámbitos de la realidad social y económica, mantienen una fe casi franquista en que la clasificación del suelo y las grandes infraestructuras significan desarrollo económico, que el consumo de territorio genera riqueza, en proporción directa.



La crisis económica ha aumentado la miopía y disparado la voracidad. Todo vale para combatir el desempleo. Con su excusa, se emprende la desregulación territorial y acelera el expansionismo inmobiliario e infraestructural. Aumenta la dispersión y, en un entorno social y ambiental crecientemente desprotegido y empobrecido, crece el despilfarro multimillonario en infraestructuras innecesarias, que no corrigen las ineficiencias del sistema, pero consumen y compartimentan el espacio. Y como incumplir las leyes sostenibles sabe a poco, se anuncia su próxima voladura. Y todo ello, sin necesidad de invocar al tangible fantasma de la corrupción.



Futuro posible.
La crisis económica, que arrancó a mitad de los años 70 del pasado siglo, y que sigue transformando la economía y la sociedad mundiales, no está sola: la acompañan las crisis del clima, la energía, el agua, los alimentos, la población, las macrociudades. Estamos ante un cambio global y la sociedad tiene que transformarse profundamente para hacerle frente. Conocemos el itinerario a seguir, de tanto hablarlo, legislarlo y planificarlo: conservar y adaptar nuestro patrimonio natural y paisajístico, promover energías alternativas, preservar el suelo agrario como recurso estratégico y fomentar su puesta en cultivo, compactar y dotar de servicios a nuestras ciudades y pueblos, movernos menos y colectivamente, urbanizar y edificar con el clima y la sostenibilidad como objetivos, ofrecer un destino turístico paradigma de sostenibilidad, convertir las Islas en laboratorio para investigar el clima, el agua y los alimentos y promover el codesarrollo con los pueblos vecinos.



Es necesario, imprescindible y urgente; pero, además, es posible. Hay experiencias de las que podemos y tenemos que aprender, pero urge echar a caminar. Ahorrar agua, electricidad y gasolina o separar residuos son prácticas al alcance de todos; pero no podemos quedarnos solo ahí, se necesita actuar también colectivamente, apoyando a los grupos sociales que trabajan por la transformación, integrándose en organizaciones cívicas, implicándonos, participando activamente, recuperando la capacidad individual y colectiva de reaccionar, de resistir, de indignarnos, de exigir.



La función de las instituciones y administraciones es liderar este proceso, y también depende de nosotros, como ciudadanos, con nuestras acciones y nuestros votos, obligarlas a encabezar la marcha, en lugar de pararla, desviarla o prostituirla. En esta empresa, no hay sitio para el fracaso; como concluye el historiador británico Eric Hobsbawm en su Historia del Siglo XX, “el precio del fracaso, la alternativa a una sociedad transformada, es la oscuridad.”

*Arquitecto urbanista

FUENTE: Diario de avisos

jueves, 10 de febrero de 2011

NOTA INFORMATIVA DE LA PLATAFORMA DE FAMILIARES DE FUSILADOS DE SAN LORENZO

NOTA INFORMATIVA:



A PESAR DE LAS AMENAZAS FASCISTAS MESA REDONDA Y PROYECCIÓN DE LA MEMORIA INTERIOR EN EL TEATRO VÍCTOR JARA



Los familiares consideran que estas amenazas nos dan más impulso y fuerza para seguir difundiendo por toda Canarias y resto del estado este documental sobre los crímenes del franquismo.



Las Palmas de Gran Canaria, 10 febrero de 2011.



Este viernes 11 de febrero de 2011 a las 20,30 horas en el Teatro Víctor Jara de Vecindario, organizado por el Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana y Gran Angular, tendrá lugar una nueva proyección del documental sobre los fusilados de San Lorenzo, “La Memoria Interior”. Una producción del director canario-venezolano, Carlos Reyes Lima, cuyo estreno tuvo lugar el pasado mes de enero en los Multicines Monopol de Las Palmas de Gran Canaria con una gran afluencia de público.



Las recientes amenazas telefónicas recibidas por una familiar de los fusilados, no ha sido obstáculo para que dicha producción canaria se siga llevando a cada rincón de las islas y del resto del estado español. Ahora con más impulso y más motivos para seguir denunciando la violencia fascista contra las personas que luchan por la democracia y la libertad.



Este viernes en un lugar tan simbólico como el Teatro Víctor Jara y tras la proyección se desarrollará una mesa redonda con la presencia de las siguientes personas:



* Domingo Valencia, sobreviviente del consejo de guerra y testigo directo.
* Paco González, nieto de uno de los fusilados.
* Carlos Reyes, director del documental.
* Modera la mesa un miembro de Gran Angular.



Esta nueva proyección se une a las próximas en Arucas, Galdar, Aguimes, Tunte, La Laguna, La Orotava, Puerto del Rosario, Arrecife, además del próximo estreno en Madrid entre los meses de marzo y abril, con el respaldo de la Plataforma Contra la Impunidad de los Crímenes del Franquismo y otras entidades de defensa de la memoria y la justicia, con la participación directa en la rueda de prensa de presentación y la proyección del Colectivo de Actores, Escritores y Artistas Contra la Impunidad, integrado entre otros por Marcos Ana, Almudena Grandes, Pilar Bardem, Juan Echanove, Pedro Almodóvar, Juan Diego, Miguel Ríos, Pedro Guerra, etc.

martes, 25 de enero de 2011

CONCENTRACIONES CONTRA EL PROYECTO MONUMENTAL DE TINDAYA




CONCENTRACIONES CONTRA EL PROYECTO MONUMENTAL DE TINDAYA

FUERTEVENTURA

JUEVES, 27 DE ENERO A LAS 19.30 HORAS
PLAZA DE LA IGLESIA. PUERTO CABRAS

GRAN CANARIA

JUEVES, 27 DE ENERO A LAS 19.30 HORAS
PLAZA RAFAEL O´SHANNAHAN (FRENTE A LA SEDE DEL GOBIERNO DE CANARIAS). LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

TENERIFE

JUEVES, 27 DE ENERO A LAS 19.30 HORAS
C/ CASTILLO (ESQUINA PARLAMENTO DE CANARIAS). SANTA CRUZ DE TENERIFE

ACUDE Y DIFUNDE.

sábado, 22 de enero de 2011

NUEVAS PROYECCIONES DE LA MEMORIA INTERIOR





Después del exitoso estreno del documental sobre los fusilados de San Lorenzo "La Memoria Interior" en los Multicines Monopol el pasado jueves, donde se volverá a proyectar el jueves de la semana que viene, se prevé la proyección del mismo en los siguientes lugares:

San Bartolomé de Tirajana (Centro Cultural Maspalomas)

Santa Lucía de Tirajana (Casa de la Cultura de Vecindario o Teatro Víctor Jara)

Arucas (Taller de Cultura)

Gáldar (Antiguo Cine)

Agüimes (Casa de la Cultura del Casco y Casa de la Cultura del Cruce de Arinaga)


Falta concretar fechas, de las que iremos informando adecuadamente, aunque se prevé que serán en febrero y marzo. Las proyecciones contarán con la participación del director, actores, familiares de los fusilados y familiares de los represaliados de cada municipio.

martes, 18 de enero de 2011

TINDAYA AMENAZADA




Se ha producido una muy mala noticia sobre la montaña sagrada de Tindaya. El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, ha firmado un documento marco con la familia Chillida para reactivar el proyecto de vaciar la montaña. Se pretende crear, asimismo, una fundación para llevar adelante la obra en la que también participará el Cabildo de Fuerteventura.

Bien es sabido lo valiosa que es la roca que forma la montaña Tindaya y el enorme negocio que generaría el vaciado de un cubo de 50x50m, a lo que hay que sumar su posible derrumbe.

Tindaya es una montaña sagrada para los majoreros y todos los canarios desde hace milenios y la obra que se pretende la afectaría gravemente. Resulta extraña la insistencia en este proyecto cuando podría crearse un parque arqueológico en el que fuera posible estar en contacto íntimo con la naturaleza sin necesidad de destruir la montaña. No está de más recordar que Tindaya se encuentra protegida por TRELOTENC (Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio y de Espacios Naturales de Canarias) con la figura de Monumento Natural.

El modelo de desarrollo de Canarias ha entrado en profunda crisis y se echa de menos una reflexión adecuada sobre el mismo. Más bien al contrario, se sigue en un huída hacia delante que sólo beneficia a unos pocos y no a la colectividad. De hecho, se pretende que la obra se financie con una concesión privada con lo que, si no lo remediamos, pronto comprobaremos quien es el afortunado en semejante bicoca.

Desde Atamarazayt consideramos que Tindaya debe mantener su integridad y no verse alterada de forma irreversible como se pretende en este proyecto. Insistimos, se le puede dar una proyección universal a la montaña sin necesidad de destruirla.

domingo, 16 de enero de 2011

PALMERAS ABANDONADAS EN SAN LORENZO







En la entrada al pueblo de San Lorenzo se pueden observar varias palmeras trasplantadas que se han secado tras un presumible abandono. Se trata de palmeras de cierto tamaño que se trasplantaron junto a la obra de ampliación del puente de acceso a San Lorenzo desde la carretera de Tamaraceite.

El trasplante de palmeras, sobre todo las de gran tamaño como las afectadas, es una operación muy delicada. Estas plantas necesitan cuidados durante un tiempo después de su trasplante para facilitarle humedad a la raíz que puede verse afectada después del arranque y la nueva ubicación de la planta.

En este caso, tal y como ocurre en multitud de repoblaciones, las plantas fueron abandonadas sin los cuidados necesarios para asegurar su supervivencia en su nueva ubicación por lo que ahora lamentamos la pérdida de valiosos ejemplares que fueron arrancados de su ubicación original debido a unas obras.

Desde Atamarazayt consideramos que los organismos ambientales deben velar por una adecuada protección de nuestra flora y asegurar que las instituciones y particulares realicen cuidados adecuados a la hora del trasplante para evitar situaciones como la descrita.

viernes, 7 de enero de 2011

CONSUMO, ENVASES Y EXCESOS

Paseando por las calles, una vez pasadas las fiestas navideñas, se puede observar, sobre todo hoy 7 de enero, tras la festividad de reyes, una enorme cantidad de envases de cartón y otros materiales que han sido arrimados junto a los contenedores de materia orgánica.

Este exceso de envases por supuesto se produce durante todo el año, pero es en estas fechas uno de los períodos del año en el que se producen picos que aumentan los vertidos. Se hace necesaria una toma de conciencia sobre la finitud de los complejos medioambientales y de la capacidad que existe en Canarias para el reciclaje de papel, vertiéndose grandes cantidades en los vertederos. El territorio de las islas es limitado y con ello la capacidad de vertido, con lo que se hace necesario y vital reducir al máximo los residuos, entre los que se encuentran los envases, reutilizar al máximo posible los recursos que utilicemos y reciclar cantidades crecientes de residuos.

El medio natural es tremendamente sensible a los excesos que cometemos en la sociedad actual y es necesario establecer políticas medioambientales adecuadas que supongan una protección del medio ambiente, lo que sin duda redunda en una mejora de nuestra calidad de vida.

Una conciencia medioambiental por parte de la ciudadanía, que reduzca los residuos, junto con políticas llevadas a cabo por las instituciones que potencien las tres R (Reducción, Reutilización y Reciclaje) darán lugar a un entorno mejor conservado y más saludable.